ALABANZA A SAN JOSÉ DE CALASANZ
Glorioso San José de Calasanz,
sacerdote humilde y servidor de los pequeños,
hoy damos gracias a Dios por tu vida
entregada al Evangelio y a la educación.
Tú supiste descubrir en cada niño
un hijo amado de Dios,
una vida llena de posibilidades,
un corazón que debía ser acompañado
con ternura, paciencia y esperanza.
Alabado sea Dios por tu vocación,
por tu amor a los pobres,
por tu pasión por enseñar
y por haber comprendido que educar
es también evangelizar y amar.
Fundador de las Escuelas Pías,
hiciste de la escuela un lugar de encuentro,
de la enseñanza un servicio
y del maestro un sembrador de futuro.
San José de Calasanz,
enséñanos a mirar con especial cariño
a los niños y jóvenes más necesitados.
Que nunca les falten personas
que crean en ellos, los escuchen,
los formen y los ayuden a crecer.
Intercede por los maestros, educadores,
catequistas, familias y sacerdotes.
Dales sabiduría para enseñar,
paciencia para acompañar
y un corazón grande para amar.
Que, siguiendo tu ejemplo,
sepamos unir fe y cultura,
oración y trabajo,
conocimiento y bondad,
para construir un mundo más humano y fraterno.
San José de Calasanz,
maestro de niños y jóvenes,
servidor de los pobres
y testigo de Jesucristo,
ruega por nosotros.
Amén.