ALABANZA A SAN PÍO X, PAPA
San Pío X, pastor sencillo y fiel,
servidor humilde de la Iglesia,
hoy damos gracias a Dios por tu vida
y alabamos tu entrega generosa al Evangelio.
Naciste entre gente sencilla
y nunca olvidaste tus raíces.
Cuando fuiste llamado a responsabilidades mayores,
conservaste el corazón cercano,
la mirada bondadosa
y el deseo de servir antes que ser servido.
Te alabamos, San Pío X,
por tu sencillez y humildad.
Enséñanos que la verdadera grandeza
no está en los honores ni en los títulos,
sino en ponerse al lado de los pequeños,
escuchar al que sufre
y caminar junto al pueblo de Dios.
Te alabamos por tu amor a Jesucristo.
Él fue el centro de tu vida,
la fuerza de tu ministerio
y la razón de tu esperanza.
Ayúdanos a no buscar una fe de apariencias,
sino una fe profunda, alegre y comprometida,
capaz de transformar nuestra vida.
Te alabamos por tu amor a la Eucaristía.
Deseaste acercar a todos a la mesa del Señor
y especialmente abriste el camino
para que los niños pudieran encontrarse con Jesús
en el Pan de Vida.
Haz que también nosotros descubramos
en cada Eucaristía
el alimento para el camino,
la fuerza para amar,
el impulso para servir
y la presencia de Cristo que nunca nos abandona.
Te alabamos por tu corazón de pastor.
No quisiste una Iglesia alejada de las personas,
sino cercana a sus alegrías y sufrimientos.
Intercede para que nuestros pastores
sean hombres de Dios y hermanos de todos;
cercanos, sencillos y humildes,
capaces de escuchar, acompañar y servir.
San Pío X,
tú que hiciste de tu vida un servicio,
ruega por nuestra Iglesia.
Que sepamos anunciar el Evangelio
sin miedo y sin arrogancia,
con verdad, misericordia y ternura.
Que sepamos mirar especialmente
a quienes se sienten olvidados,
a los pobres, a los enfermos,
a los ancianos, a los niños,
a quienes han perdido la esperanza
y a quienes buscan a Dios sin saber encontrarlo.
San Pío X, Papa y pastor,
hombre sencillo,
servidor fiel de Jesucristo:
intercede por nosotros.
Que, siguiendo tu ejemplo,
podamos hacer de nuestra vida
una sencilla ofrenda de amor.
Y que todo lo que somos,
todo lo que hacemos
y todo lo que entregamos
sirva para que Cristo sea conocido,
amado y seguido.
San Pío X, ruega por nosotros.
Amén.