ALABANZA A SAN JERÓNIMO
Presbítero y Doctor de la Iglesia
Te alabamos, Señor,
por la vida de San Jerónimo,
servidor incansable de tu Palabra
y buscador apasionado de la Verdad.
Gracias por aquel hombre
que hizo de la Escritura su casa,
del estudio su camino
y de la oración la luz de su inteligencia.
Le concediste penetrar en las páginas sagradas
no solamente con la razón,
sino también con un corazón sediento de Ti.
En el silencio de Belén,
cerca de la gruta donde nació Jesús,
Jerónimo dedicó su vida
a estudiar, traducir y transmitir tu Palabra,
para que otros pudieran encontrar en ella
el rostro misericordioso de Dios.
San Jerónimo,
enséñanos a amar la Sagrada Escritura.
Que no abramos el Evangelio por costumbre,
sino con hambre de escuchar a Dios.
Que sepamos guardar la Palabra en el corazón,
meditarla en el silencio
y convertirla en gestos de amor, justicia y fraternidad.
Ayúdanos a comprender
que conocer las Escrituras
es acercarnos cada día más a Jesucristo.
Que la Palabra nos cuestione,
nos consuele cuando sufrimos,
nos levante cuando caemos
y nos muestre el camino cuando estamos perdidos.
San Jerónimo, presbítero y Doctor de la Iglesia,
haz que también nosotros podamos decir:
“Tu Palabra, Señor, es lámpara para mis pasos
y luz en mi camino”.
Amén.