Zaragoza, España  23 de julio de 2026     Numero:  899

>EL SAN DE CADA DÍA<

SANTA BRÍGIDA. Nació en Suecia el año 1303. Desde la infancia el Señor le concedió gracias especiales, con conocimiento extraordinario de las realidades divinas y visiones. Siendo aún muy joven, contrajo matrimonio y tuvo ocho hijos, entre ellos Santa Catalina de Suecia. Ingresó en la Tercera Orden de San Francisco, y, aun viviendo en el mundo, a la muerte de su marido abrazó una vida más religiosa y austera. Fundó después la Orden de San Salvador. Trabajó incansablemente para que el Papa regresara de Aviñón a Roma, donde ella pasó la última parte de su vida. Peregrinó por penitencia y escribió numerosas obras, en las que expuso sus experiencias místicas, las visiones y revelaciones que había recibido. Murió en Roma el 23 de julio de 1373. Juan Pablo II la nombró en 1999 copatrona de Europa. -  Oración: Señor, Dios nuestro, que has manifestado a santa Brígida secretos celestiales mientras meditaba la pasión de tu Hijo, concédenos a nosotros, tus siervos, gozarnos siempre en la manifestación de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Alabanza a Santa Brígida de Suecia

Santa Brígida, mujer de profunda fe y de corazón valiente, hoy elevamos nuestra voz para darte gracias por el testimonio luminoso que dejaste a la Iglesia y al mundo. Tu vida fue un canto de amor a Cristo, un servicio constante a los más necesitados y una búsqueda incansable de la voluntad de Dios.

Esposa fiel, madre ejemplar y, más tarde, consagrada totalmente al Señor, supiste descubrir que la santidad no depende del estado de vida, sino de la entrega generosa del corazón. En medio de las alegrías y dificultades de la existencia, hiciste de la oración tu refugio y de la caridad tu estilo de vida.

Con valentía anunciaste el Evangelio y llamaste a los poderosos de tu tiempo a la conversión, a la justicia y a la paz. No temiste denunciar la corrupción ni recordar que el verdadero poder solo tiene sentido cuando está al servicio de la verdad y del bien común. Tu palabra brotaba de largas horas de contemplación ante Cristo crucificado, de quien aprendiste el camino del amor que se entrega sin reservas.

Tu profunda devoción a la Pasión del Señor y a la Santísima Virgen María sigue inspirando a millones de creyentes. Tus revelaciones espirituales invitan a contemplar el inmenso amor de Dios por la humanidad y a responder con una vida de conversión, humildad y esperanza.

Patrona de Europa, ruega para que nuestro continente redescubra sus raíces cristianas y construya una cultura donde la dignidad de toda persona sea respetada, la familia sea valorada, los pobres sean acogidos y la paz venza sobre la violencia y la división.

Santa Brígida, enséñanos a escuchar la voz de Dios en el silencio del corazón; a servir con alegría a quienes sufren; a vivir con coherencia nuestra fe y a caminar siempre con la mirada puesta en Jesucristo, único Salvador del mundo.

Que, siguiendo tu ejemplo, aprendamos a transformar la oración en compromiso, la fe en obras de amor y la esperanza en una fuerza capaz de iluminar nuestro tiempo.

Santa Brígida de Suecia, patrona de Europa, ruega por nosotros. Amén.