16 de Mayo de 2026


En la Ascensión Jesús vuelve

junto a su Padre, a su lado.

Recibe el poder y gloria,

«a su derecha sentado».

Antes de marchar, transmite

a los Once su mandato:

Ser sus valientes «testigos»

del Reino que ha proclamado.

Ellos no pueden quedarse

«mirando al cielo», plantados.

Han de cumplir la tarea

que Jesús pone en sus manos.

Invocando al Padre, al Hijo,

con el Espíritu Santo,

harán de todas las gentes

un Pueblo de bautizados.

Es la tarea, Señor,

que heredamos los cristianos:

Hacer de hombres y mujeres

una familia de hermanos.

Preciosa misión, que exige

«sufrir dolores de parto».

No salvaremos al pobre,

si no pisamos su barro.

Hoy, Señor, te prometemos

cumplir, con amor, tu encargo.

Tú estás «siempre con nosotros»,

velando nuestro trabajo.

 EL SANTO DE CADA DÍA

SAN SIMÓN STOCK. Nació en el condado de Kenk (Inglaterra). Primero fue ermitaño y después ingresó en la Orden de los Carmelitas, cuando éstos llegaron a Inglaterra hacia el año 1242. Según otra tradición, fue uno de los cruzados y peregrinos que tomaron el hábito en el mismo Monte Carmelo, atraídos por la vida de oración que llevaban los solitarios que allí moraban. El capítulo general de los carmelitas, celebrado en Aysleford el año 1247, lo eligió prior general de la Orden, que rigió admirablemente. Pidió al papa Inocencio IV que confirmara la regla de la Orden, que la adaptaba a Occidente y la pasaba de ser puramente eremítica a ser orden mendicante consagrada al apostolado. Era muy devoto de la Virgen y, según la tradición, recibió de la Virgen María en una aparición el privilegio del Escapulario del Carmen, tan querido por la piedad popular. Fundó conventos y murió en Burdeos (Francia) el 16 de mayo de 1265.- Oración: Señor, Dios nuestro, que llamaste a san Simón Stock a servirte en la familia de los Hermanos de Santa María del Monte Carmelo; concédenos, por su intercesión, vivir como él entregados siempre a tu servicio y cooperar a la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.