13 de Julio de 2026

AMANECE Y ORAMOS

Mi corazón es pobre, Señor,

yo me siento de barro;

soy como arcilla abandonada

que espera las manos

del alfarero.

Pon Tus manos, Señor,

Tu corazón, en mi miseria,

y llena el fondo de mi vida

de tu misericordia.

Protege mi vida. Sálvame.

Confío en ti.

Quisiera decirte lo que eres

para mí:

tú eres mi Dios, tú eres mi Padre,

tú me quieres.

Te estoy llamando todo el día.

Concede alegría a quien

quiere ser tu amigo,

que mi confianza

la he puesto en ti.

Protege mi vida. Sálvame.

Confío en ti.

Yo sé que tú eres bueno

y me perdonas.

Sé que eres misericordioso con quien abre su corazón

a tu amor y lealtad.

Escúchame. Atiéndeme.

Te llamo.

Yo vengo a estar contigo

y a quedarme junto a ti.

Protege mi vida. Sálvame.

Confío en ti.

Me callo ante tu presencia,

porque tú conoces lo íntimo

de mi vida.

Aquí estoy, Señor, con mi

corazón como es:

que no oculte nada a tus ojos abiertos.

Aquí estoy como arcilla fresca

esperando ser modelada por tus manos misericordiosas.

Protege mi vida. Sálvame.

Confío en ti.

Tú eres grande. Tú haces maravillas.

Tú, el único Dios.

Enséñame, Señor, tu camino

y que mis pasos sigan tus

huellas con fidelidad.

Protege mi vida. Sálvame.

Confío en ti.

Que mi corazón, sin dividirse,

sea todo tuyo.

Te doy gracias de todo corazón,

Señor, Dios mío,

te diré siempre que tú eres amigo fiel.

Me has salvado del abismo

profundo,

y he experimentado tu

misericordia.

Me has librado de los lazos

de la tentación,

y he experimentado tu

misericordia.

Me has hecho revivir,

volver al camino,

y he experimentado tu

misericordia.

Protege mi vida. Sálvame.

Confío en ti.

Señor, yo me alegro, porque eres un Dios compasivo.

Me alegro porque eres

piadoso y paciente.

Me alegro porque eres

misericordioso y fiel.

Señor, mírame. Ten compasión de mí. Dame fuerza.

Protege mi vida. Sálvame. Confío en ti.

Tú, Señor, siempre estás pronto a ayudarme y a animar mi

corazón cuando decae.

Tú, Señor, toma mi corazón de barro y moldéalo según la

grandeza de tu misericordia.

 Protege mi vida. Sálvame. Confío en ti.

*EL SAN DE CADA DÍA*

SAN ENRIQUE II EMPERADOR. Nació en Hildesheim, Baviera, el año 973 y recibió, sobre todo en monasterios, una educación religiosa esmerada. Sucedió con 22 años a su padre en el gobierno del ducado bávaro y, tras la muerte de Otón III, fue elegido para sucederle en el trono imperial germánico. El año 1002 fue coronado en Aquisgrán como rey de los romanos, y el año 1024 Benedicto VIII lo coronó emperador en Roma. Contrajo matrimonio con Santa Cunegunda. En el trono supo ser un cristiano convencido y consecuente, que puso su poder al servicio del bien común de su pueblo. Rehuía el uso de las armas, y sólo recurría a ellas en casos extremos. Se distinguió por su interés en la reforma de la vida de la Iglesia y en su mejor organización, y por la promoción de la actividad misionera. Protegió a la Orden Benedictina y en general la vida religiosa. Fundó varios obispados y dotó monasterios. Murió en Grona (Gotinga) el 13 de julio de 1024. -