Zaragoza, España 25 de agosto de 2026     Numero:  927

 EL SAN DE CADA DIA

SAN JOSÉ DE CALASANZ. Nació de familia noble en Peralta de la Sal, provincia de Huesca en España, el año 1557. Hizo estudios medios y superiores en varios centros y, madurada su vocación, se ordenó de sacerdote en 1583. Estuvo sucesivamente al servicio de los obispos de Barbastro y Lérida y del cabildo de Urgel. El año 1592 marchó a Roma, donde se dedicó a instruir a los niños pobres y abandonados del Trastévere. En 1617 fundó la Congregación Paulina de Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, que Gregorio XV elevó a Orden Religiosa en 1621 con el nombre actual de Orden de las Escuelas Pías (Escolapios), para la formación de los niños y de los jóvenes en el amor y la sabiduría del Evangelio. Proclamó el derecho a la educación de todos los niños y luchó por ella, siendo perseguido por este motivo y teniendo que sufrir mucho, hasta las calumnias de los envidiosos. Murió en Roma el 25 de agosto de 1648. En 1948 el papa Pío XII lo declaró «Patrono universal de todas las escuelas populares cristianas del mundo».

ALABANZA A SAN JOSÉ DE CALASANZ

Glorioso San José de Calasanz,
sacerdote humilde y servidor de los pequeños,
hoy damos gracias a Dios por tu vida
entregada al Evangelio y a la educación.

Tú supiste descubrir en cada niño
un hijo amado de Dios,
una vida llena de posibilidades,
un corazón que debía ser acompañado
con ternura, paciencia y esperanza.

Alabado sea Dios por tu vocación,
por tu amor a los pobres,
por tu pasión por enseñar
y por haber comprendido que educar
es también evangelizar y amar.

Fundador de las Escuelas Pías,
hiciste de la escuela un lugar de encuentro,
de la enseñanza un servicio
y del maestro un sembrador de futuro.

San José de Calasanz,
enséñanos a mirar con especial cariño
a los niños y jóvenes más necesitados.
Que nunca les falten personas
que crean en ellos, los escuchen,
los formen y los ayuden a crecer.

Intercede por los maestros, educadores,
catequistas, familias y sacerdotes.
Dales sabiduría para enseñar,
paciencia para acompañar
y un corazón grande para amar.

Que, siguiendo tu ejemplo,
sepamos unir fe y cultura,
oración y trabajo,
conocimiento y bondad
,

para construir un mundo más humano y fraterno.

San José de Calasanz,
maestro de niños y jóvenes,
servidor de los pobres
y testigo de Jesucristo,
ruega por nosotros.

Amén.