Zaragoza, España 1 y 2 de agosto de 2026     Numero:  907

:EL SAN DE CADA DIA

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO, obispo y doctor de la Iglesia. Nació en Marianella junto a Nápoles el año 1696. Después de obtener el grado de doctor en ambos derechos y de ejercer la abogacía con gran delicadeza de conciencia, cursó la carrera eclesiástica, se ordenó sacerdote en 1726 y se dedicó a las misiones populares y al confesonario. Entre grandes dificultades fundó en 1732 la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas), con el fin de dar nuevo aliento a la vida cristiana de los campesinos e iletrados. Además escribió libros de espiritualidad y de teología moral, materia en la que es considerado un verdadero maestro. Entre sus obras hay que destacar la Teología Moral y Las Glorias de María que tanto ha influido en la devoción a la Virgen. En torno al año 1760 fue consagrado obispo de Sant'Agata dei Goti, donde se prodigó a lo largo de trece años en un apostolado fecundo. Después renunció a su obispado y se fue con sus religiosos. Murió en Pagani, cerca de Nápoles, el 1 de agosto de 1787.- Oración: Oh Dios, que suscitas continuamente en tu Iglesia nuevos ejemplos de santidad, concédenos la gracia de imitar en el celo apostólico a tu obispo san Alfonso María de Ligorio, para que podamos compartir en el cielo su misma recompensa. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Alabanza a San Alfonso María de Ligorio

Oh Dios de infinita misericordia,
hoy elevamos nuestra voz para bendecirte y darte gracias
por el don de San Alfonso María de Ligorio,
pastor santo, doctor de la Iglesia
y ardiente misionero del Evangelio.

Te alabamos porque lo llamaste
a dejar el prestigio y las seguridades del mundo
para seguir a Cristo con un corazón indiviso.
Le concediste la sabiduría para anunciar la verdad,
la ternura para acoger a los pecadores
y el celo para llevar la Buena Nueva
a los más pobres y abandonados.

Bendito seas, Señor,
porque en San Alfonso resplandeció
la fuerza de tu misericordia.
Con su palabra y sus escritos
enseñó que tu amor es más grande que el pecado,
que el perdón renueva la vida
y que nadie está lejos de tu corazón.

Te damos gracias
por haber suscitado en él
la Congregación del Santísimo Redentor,
para anunciar a todos la abundancia de la Redención
y recordar al mundo
que Cristo vino a buscar y salvar lo que estaba perdido.

Haz, Señor,
que siguiendo el ejemplo de San Alfonso,
sepamos amar profundamente la Eucaristía,
honrar con filial devoción a la Santísima Virgen María,
vivir con fidelidad el sacramento de la Reconciliación
y anunciar siempre un Evangelio
lleno de verdad, compasión y esperanza.

Que su amor por las almas
encienda también nuestro corazón;
que su confianza en tu misericordia
nos sostenga en las pruebas;
y que su ejemplo de humildad, oración y entrega
nos impulse a servir con alegría a tu Iglesia.

San Alfonso María de Ligorio,
doctor de la misericordia,
amigo de los pobres,
apóstol de la reconciliación
e incansable misionero del Redentor,
ruega por nosotros.

Amén.