Alabanza a Dios en la alegría y en el amor
Señor Dios, Padre bueno y lleno de misericordia,
hoy queremos alabarte porque has sembrado en nuestro corazón
la alegría que nace de tu presencia
y el amor que transforma nuestra vida.
Te damos gracias por cada amanecer,
por el don de la existencia,
por la familia, los amigos,
por quienes nos tienden la mano
y por quienes nos enseñan a crecer en la fe.
Bendito seas, Señor,
porque cuando la esperanza parece apagarse,
Tú enciendes una luz que nadie puede apagar.
Cuando el cansancio nos visita,
Tú renuevas nuestras fuerzas.
Cuando el miedo nos paraliza,
Tú nos recuerdas que caminas siempre a nuestro lado.
Que nuestra alegría no dependa de las circunstancias,
sino de la certeza de sabernos hijos tuyos.
Que nuestro amor no sea solo una palabra,
sino un compromiso diario de servicio,
perdón, acogida y entrega generosa.
Haz que cada sonrisa sea un reflejo de tu bondad,
cada gesto de ternura una manifestación de tu misericordia,
y cada obra de amor un anuncio vivo del Evangelio.
Te alabamos, Señor Jesús,
porque nos has amado hasta el extremo
y nos invitas a vivir con un corazón abierto,
capaz de compartir, consolar y sembrar esperanza.
Ven, Espíritu Santo,
llena nuestra vida de gozo,
fortalece nuestra fe,
renueva nuestra esperanza
y enséñanos a amar como Tú amas.
A Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
todo honor, toda gloria y toda alabanza,
hoy y por los siglos de los siglos.
Amén.