ESTILO EVANGÉLICO
Neto, claro,limpio,conciso,
escueto,sonoro, alegre,rápido,
vivo...
Como el golpe del herrero
sobre el acero;
como el toque del forjador
sobre el hierro en crisol;
como el martillo del orfebre
sobre la gema.
El estilo evangélico es así,
con la cabeza y el corazón
al unísono.
Amortiguarlo
con explicaciones,o intentar justificarlo,
o buscarle componendas o prebendas futuras,
o envolverlo en algodones, o susurrarlo para que pase sin dejar huella,
o acomodarlo a lo que se estila,o justificar su extrañeza
apelando a que es cosa de otra cultura,o vaciarlo de lo que no nos gusta...es camino torcido
para el estilo evangélico.
No os acomodéis a este mundo.
No juzguéis, no condenéis.
No os hagáis los sordos.No os escondáis.
Subid a los oteros.Salid a los balcones y azoteas,
transitad por calles y plazas,participad en debates y tertulias...
pero hacedlo sin arrogancia.
¡Mostrad que es posible y merece la pena
la vida y la sociedad evangélica.
Claro, certero, transparente,
sencillo, humilde,atento,sin imposiciones...
¡Así es el estilo evangélico!
¡No tiene caminos torcidos!
SAN CIRILO, monje, y SAN METODIO, obispo, patronos de Europa.
Eran hermanos, nacidos en Tesalónica (Grecia), misioneros, oriundos de la Iglesia Bizantina, que, en el siglo IX, en los tiempos difíciles del gran cisma del Oriente cristiano, evangelizaron a los pueblos eslavos de la Europa oriental. Tradujeron las sagradas Escrituras y celebraron la liturgia en lengua eslava, adaptando así el Evangelio a las diversas culturas. El papa Nicolás I confirmó su misión y alentó sus trabajos. Juan Pablo II los proclamó en 1980, junto a san Benito, patronos de Europa- San Cirilo hizo brillantes estudios en Constantinopla. En unión de su hermano Metodio se dirigió a Moravia a predicar la fe. Entre los dos publicaron los textos litúrgicos en lengua eslava, escritos en caracteres «cirílicos», como después se designaron. Llamados a Roma, Cirilo murió allí el 14 de febrero del año 869.- San Metodio, consagrado obispo, marchó a Panonia, donde desarrolló una infatigable labor de evangelización. Tuvo que sufrir mucho a causa de los envidiosos, pero contó siempre con el apoyo de los papas. Murió el 6 de abril del año 885 en la ciudad checoslovaca de Vellehrad…