18 de Mayo de 2026


Paz a vosotros, mis amigos,

que estáis tristes y abatidos

rumiando lo que ha sucedido

tan cerca de todos y tan rápido.

Paz a vuestros corazones de carne,

paz a todas las casas y hogares,

paz a los pueblos y ciudades,

paz en la tierra, los cielos y mares.

Paz en el trabajo y en el descanso,

paz en las protestas y en la fiesta,

paz en la mesa, austera o llena,

paz en el debate y el diálogo sano.

Paz en los sueños y retos sociales,

paz en los surcos abiertos de las labores,

paz en la pasión pequeña o grande,

paz a todos, niños, mujeres y hombres.

Paz en las plazas y caminos,

paz en los asuntos políticos,

paz en vuestras alcobas y ritos,

paz en todos vuestros destinos.

Paz luminosa y siempre florecida,

paz que, al alba, se levante viva

y a la noche, nunca muera,

paz para vivir en fraterna armonía.

Paz que abre puertas y ventanas,

paz que no tiene miedo a las visitas,

paz que acoge, perdona y sana,

paz dichosa y llena de vida.

La paz que canta la creación entera,

que el viento transporta y acuna,

que las flores le ponen perfume y hermosura,

y todos los seres vivos con ella se alegran.

Paz que nace del amor y la entrega

y se desparrama por mis llagas

para llegar a vuestras entrañas

y haceros personas nuevas.

Mi paz más tierna y evangélica,

la que os hace hijos y hermanos,

la que os sostiene, recrea y anima,

es para vosotros, hoy y siempre, mi regalo.

¡Vivid en paz, gozad la paz.

Recibidla y dadla con generosidad.

Sembradla con ternura y lealtad,

y anunciadla en todo tiempo y lugar!

 EL SANTO DE CADA DÍA

SAN JUAN I, papa y mártir. Nació en Toscana (Italia), y fue elegido papa el año 523. Su breve pontificado trascurrió en los reinados del emperador de Constantinopla Justino, católico, y Teodorico, rey de los ostrogodos, arriano, que dominaba Italia, con los consiguientes problemas políticos y religiosos. Teodorico lo envió como legado suyo a Constantinopla para que pidiera al emperador Justino la libertad religiosa de los arrianos. Fue recibido con grandes honores en la Navidad del año 324, meses después celebró la Pascua en Santa Sofía diciendo la misa en latín, y coronó de nuevo al emperador. Pero no logró del todo el objetivo de su misión. Cuando volvió a Italia fue detenido y encarcelado porque su gestión no había sido del agrado de Teodorico, el cual lo encerró en Ravena, donde murió el año 526, por su constancia en defender la fe católica.- Oración: Oh Dios, remunerador de las almas fieles, que has consagrado este día con el martirio del papa san Juan, escucha las oraciones de tu pueblo y concédenos imitar la constancia en la fe de aquel cuyos méritos veneramos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.