14 de Mayo de 2026


¡Enséñame, Señor, a rezar mi sed,
a pedirte, no que la suprimas de raíz
o que te apresures a apagarla,
sino que la hagas aún mayor,
en una medida que desconozco
y que únicamente sé que es la Tuya!
Enséñame, Señor, a beber de la propia sed de Ti,
Como quien se alimenta incluso a oscuras
del frescor de la fuente.
Que la sed me haga mil veces mendigo,
haga que me enamore y me convierta en peregrino.
Que me obligue a preferir el camino a la posada
y la abierta confianza al cálculo programada.
Que esta sed sea el mapa y el viaje,
la palabra encendida y el gesto que prepara
la mesa sobre la que compartimos el don.
Y que, cuando dé de beber a tus hijos,
no sea porque tengo en mi poder el agua,
sino porque, al igual que ellos, sé lo que es la sed.


EL SANTO DE CADA DÍA

SAN MATÍAS.

Apóstol, elegido en sustitución de Judas Iscariote. Después de la Ascensión del Señor, Pedro propuso a los hermanos: «Hace falta que se asocie a nosotros como testigo de la resurrección de Jesús, uno de los que nos acompañaron mientras convivió con nosotros el Señor». Propusieron dos nombres: José, llamado Barsabás, y Matías. Rezaron al Señor diciendo: «Tú penetras el corazón de todos; muéstranos a cuál de los dos has elegido para que, en este servicio apostólico, ocupe el puesto que dejó Judas». Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles (Hch 1,15-26). Nada más sabemos de cierto sobre su vida.- Oración: Oh Dios, que quisiste agregar a san Matías al colegio de los apóstoles, concédenos, por sus ruegos, que podamos alegrarnos de tu predilección al ser contados entre tus elegidos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.