Señor Dios, Padre de misericordia,
al comenzar este camino de Cuaresma me acerco a Ti
con el corazón humilde y confiado.
Tú conoces mis pensamientos, mis luchas y mis debilidades;
sabes cuánto necesito de tu amor y de tu perdón.
Te pido que ilumines mi vida con tu Espíritu Santo,
para reconocer mis errores sin excusas
y tener el valor de cambiar lo que me aleja de Ti.
Arranca de mi corazón el orgullo, la indiferencia y el egoísmo,
y siembra en mí la paciencia, la humildad y la caridad.
Señor Jesús, que en el desierto venciste la tentación,
dame fuerza para vencer mis propias tentaciones,
para dominar mis palabras cuando hieren,
para controlar mis impulsos cuando me alejan del bien,
y para elegir siempre el camino del amor.
Que mi oración sea sincera y constante,
no solo de labios, sino de vida.
Que el ayuno me enseñe a compartir,
a recordar a quienes sufren hambre, soledad o tristeza.
Que la limosna me abra los ojos a las necesidades del prójimo
y me haga generoso con mi tiempo, mi escucha y mis bienes.
Señor, enséñame a perdonar como Tú perdonas,
a pedir perdón sin orgullo,
a sanar las heridas que he causado,
y a construir paz en mi familia, en mi trabajo y en mi comunidad.
Acompaña a los enfermos, a los pobres,
a los que han perdido la esperanza,
a quienes viven en guerra o en soledad.
Hazme instrumento de tu consuelo,
portador de tu paz y testigo de tu amor.
Virgen María, Madre fiel,
guíame en este camino de conversión.
Ayúdame a escuchar la Palabra de Dios
y a guardarla en el corazón como tú.
Que esta Cuaresma me transforme de verdad, Señor,
para que, al llegar la Pascua,
pueda celebrar con un corazón nuevo,
renovado en la fe, en la esperanza y en el amor.
Todo te lo pido confiando en tu infinita misericordia.
Amén.
El Miércoles de Ceniza es el día que inicia la Cuaresma en la tradición cristiana, especialmente en la Iglesia católica. Marca el comienzo de un período de 40 días de preparación para la Pascua, dedicado a la reflexión, la penitencia, la oración y el ayuno.
Durante la misa, el sacerdote coloca ceniza en la frente de los fieles en forma de cruz. Mientras lo hace, suele decir frases como “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”. Las cenizas se obtienen al quemar las palmas bendecidas del Domingo de Ramos del año anterior y simbolizan humildad, arrepentimiento y la fragilidad de la vida.
En este día, muchos católicos practican el ayuno y la abstinencia de carne, y algunas personas comienzan un propósito o sacrificio para vivir mejor el tiempo de Cuaresma. En 2026, el Miércoles de Ceniza se celebra hoy 18 de febrero.