Zaragoza, España 5 de agosto de 2026     Numero:  910

:EL SAN DE CADA DIA

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE SANTA MARÍA LA MAYOR. Celebramos hoy a la Virgen María, proclamada Madre de Dios en el Concilio de Efeso el año 431, en cuyo honor se edificó en Roma una basílica. Contra la herejía de Nestorio, la Iglesia, impulsada por san Cirilo de Alejandría, definió en el Concilio de Efeso la maternidad divina de María. Todo el orbe católico celebró el acontecimiento, y el papa Sixto III dedicó en Roma, sobre el monte Esquilino, una basílica a la Santa Madre de Dios: Santa María la Mayor, considerada como el santuario mariano más antiguo de Occidente. Una tradición dice que la Virgen manifestó en sueños a unos esposos su deseo de que le levantaran un templo en el lugar que se cubriría de nieve la noche del 5 al 6 de agosto; de ahí que también se llame Santa María de las Nieves.- Oración: Perdona, Señor, los pecados de tus hijos, y ya que nuestras obras no pueden complacerte, concédenos la salvación por medio de la Madre de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

ALABANZA A MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA

¡Alabada seas, María, Madre de la Iglesia,
mujer creyente y discípula fiel del Señor!

Tú acogiste la Palabra de Dios con un corazón abierto
y la hiciste vida en tu seno y en tu existencia.

¡Bendita seas, María de Nazaret!
Porque dijiste "sí" al proyecto del Padre
y ofreciste al mundo al Salvador de la humanidad.

Madre del Redentor,
permanece junto a la Iglesia peregrina,
como estuviste junto a los apóstoles
esperando la fuerza del Espíritu Santo.

Alabada seas, Madre de la Iglesia,
porque nunca dejas de acompañar a tus hijos;
consuelas a los afligidos,
fortaleces a los débiles
y animas a quienes han perdido la esperanza.

Enséñanos a escuchar la voz de Dios,
a guardar su Palabra en el corazón,
a vivir con humildad, sencillez y alegría,
y a servir con generosidad a nuestros hermanos.

Tú eres estrella que guía nuestro camino,
consuelo de los que sufren,
refugio de los pecadores,
auxilio de los cristianos
y signo de esperanza para el mundo.

Madre de la Iglesia,
haz que nuestras comunidades sean hogares de fraternidad,
escuelas de oración,
talleres de misericordia
y testigos valientes del Evangelio.

Que, siguiendo tu ejemplo,
sepamos permanecer junto a la cruz,
anunciar con gozo la Resurrección
y vivir abiertos a la acción del Espíritu Santo.

María, Madre de la Iglesia,
ruega por el Papa, los obispos, los sacerdotes,
los consagrados y todo el Pueblo de Dios.

Llévanos siempre a Jesús,
Camino, Verdad y Vida,
para que, unidos en una sola fe y un solo amor,
alcancemos la alegría eterna del Reino.

¡Santa María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros!
¡María de Nazaret, acompaña siempre a tu pueblo!
¡Amén!