Oración por los pueblos perseguidos por su fe

Señor Dios,
Padre de todos los pueblos,
hoy elevo mi corazón hacia Ti
por aquellos hermanos y hermanas
que sufren persecución a causa de su fe.

Tú conoces sus nombres, sus rostros y sus lágrimas.
Conoces el miedo con el que viven,
las noches de angustia,
y el dolor de perderlo todo por seguir creyendo en Ti.

Dales fuerza cuando sientan que no pueden más,
valentía en medio del peligro,
y una paz profunda que el mundo no puede quitar.

Sostén a las familias que han sido separadas,
consuela a quienes han perdido a sus seres queridos,
y protege a los niños que crecen en medio del sufrimiento.

Señor, no permitas que su fe se apague.
Que en medio de la oscuridad
puedan seguir siendo luz,
testimonio vivo de esperanza y amor.

Y a nosotros, que muchas veces vivimos en comodidad,
danos un corazón sensible,
que no sea indiferente ante su dolor.
Enséñanos a amar no solo con palabras,
sino con acciones, con compromiso y con verdad.

Que su sufrimiento no sea olvidado,
y que un día puedan vivir en paz,
con libertad para creer, amar y vivir sin miedo.

Amén.

SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO.

Nació en Mayorga, en las montañas de León (España), hacia 1538, de familia hidalga. Estudió derecho en Salamanca y, durante seis años estuvo trabajando como inquisidor en Granada con gran sentido de la moderación y la justicia. Fue nombrado obispo de Lima el año 1578, cuando aún no tenía órdenes sagradas. Recibida la consagración episcopal en Sevilla, marchó a América. Su diócesis era muy extensa, pues llegaba más allá de la frontera de Perú. Puso gran empeño en aplicar el Concilio de Trento en todos los terrenos de la pastoral e impulsó la evangelización de los indios. Lleno de celo apostólico, reunió numerosos sínodos y concilios que dictaron normas sabias y promovieron la formación del clero y la elevación moral del pueblo. Fue un infatigable misionero en tierras de los Incas y ardiente defensor de sus derechos. Defendió también con valentía los derechos de la Iglesia. Murió en Seña, durante una visita pastoral, el 23 de marzo de 1606, y su cuerpo fue trasladado a Lima.- Oración: Señor, tú que has querido acrecentar la Iglesia mediante los trabajos apostólicos y el celo por la verdad de tu obispo santo Toribio, concede al pueblo a ti consagrado crecer constantemente en fe y en santidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.