AMANECE Y ORAMOS
ORACIÓN POR LOS AÑOS TRABAJADOS Y POR QUIENES NOS HAN PRECEDIDO
Señor Dios nuestro,
Padre bueno y misericordioso,
hoy queremos darte gracias por los años de trabajo,
por el esfuerzo de cada jornada,
por las alegrías y dificultades que han marcado nuestro camino.
Gracias por las manos que han servido,
por la inteligencia puesta al servicio de los demás,
por los compañeros de trabajo con quienes compartimos ilusiones,
proyectos, preocupaciones y esperanzas.
Te damos gracias por todo el bien realizado,
por los frutos visibles e invisibles que nacieron de nuestra entrega,
y por tantas personas que enriquecieron nuestra vida con su amistad,
su ejemplo y su cercanía.
De manera especial, ponemos en tus manos a quienes nos han precedido en el camino de la vida.
A nuestros familiares, amigos, compañeros y colaboradores
que ya han partido a tu encuentro.
Concédeles el descanso eterno y la luz perpetua.
Que gocen para siempre de tu presencia,
donde no existe el cansancio ni el dolor,
sino la alegría plena de los que contemplan tu rostro.
Ayúdanos a conservar viva su memoria,
a agradecer el legado que nos dejaron
y a continuar construyendo, con responsabilidad y esperanza,
aquello que ellos comenzaron.
Haz que los años vividos nos llenen de sabiduría,
que nunca perdamos la ilusión de servir,
y que sepamos descubrir cada día
que la verdadera grandeza de la vida
consiste en amar y hacer el bien.
Que, al final de nuestro camino,
podamos reunirnos con todos aquellos que nos precedieron
en la Casa del Padre,
para alabarte eternamente junto a ellos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
EL SANTO DE CADA DÍA
SAN BONIFACIO. Nació en Inglaterra el año 673. Primero profesó la Regla benedictina en el monasterio de Exeter, del que pasó al de Nursling, y se dedicó al estudio, la oración, la docencia y la predicación. Después se convirtió en uno de los mayores misioneros de la Edad Media. El año 719 marchó a Alemania a predicar la fe cristiana a los paganos de Hesse, Baviera, Westfalia, Turingia y Wurtemberg, lo que hizo con notable éxito. Como gesto simbólico hizo talar la encina de Geismar, sagrada para los paganos. Tres veces viajó a Roma para hablar con el Papa y, en el segundo viaje, fue consagrado obispo, con sede en Maguncia. El Papa lo autorizó a consagrar obispos por toda Germania y le confió la reforma de la Iglesia franca. Con ayuda de varios compañeros llegados de Inglaterra, fundó iglesias y monasterios, entre ellos el de Fulda, congregó diversos concilios y promulgó leyes. Contó con el apoyo de Carlos Martel e invistió del poder real a Pipino. Durante una expedición apostólica por Frisia, un grupo de paganos acabó con su vida y la de sus compañeros en Dokkum el 5 de junio del año 754.- Oración: Concédenos, Señor, la intercesión de tu mártir san Bonifacio, para que podamos defender con valentía y confirmar con nuestras obras la fe que él enseñó con su palabra y rubricó en el martirio con su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.