Zaragoza

5 de FEBRERO de 2026

Solamente Señor

Que no te vea, Señor,
solo en lo pobre.
que no te vea, Señor,
solo en la sabiduría.

Que te vea, en todo y en todos,
sin hacer excepción.
Que te deje entrar en mi sencilla habitación,
muchas veces desordenada, sucia y vacía.

Transfórmame por dentro,
conduce mi corazón por el camino de la vida,
una vida que se presenta apasionante,
llena de Ti y de otros.

Necesito de la alegría de saberte nacido,
de saberte conmigo,
para poder ser esperanza
en medio de un mundo
tan vacío de ella.

Conviérteme, Señor a tu pobreza,
sencillez y misericordia.
Yo, te espero con mi humilde pesebre,
y te lo ofrezco para que nazcas en él.

Solo te pido que no dejes de mirarme.
Solo quiero ver tu sonrisa de niño.
Solamente, Señor, no me dejes solo.


EL SAN DE CADA DÍA

SANTA ÁGUEDA. Es una de las más famosas vírgenes y mártires de la antigüedad cristiana, y su nombre fue incluido en el canon romano de la misa. Nació en Catania o Palermo hacia el año 230, de padres cristianos, nobles y ricos. En su juventud consagró su virginidad al Señor. Durante la persecución de Decio, Quinciano, gobernador de la isla de Sicilia, sometió a Águeda a los más crueles y vejatorios tormentos porque se negó ella a las pretensiones amorosas de él, no quiso sacrificar a los dioses y se mantuvo firme en su fe cristiana. Según cuenta la tradición, Quinciano, despechado y furioso, ordenó que le cortaran los pechos; sobrevivió ella milagrosamente. Por fin, condenada a la hoguera, murió virgen y mártir en Catania el 5 de febrero del año 251.