Zaragoza, España 16 de agosto de 2026     Numero:  919

 * EL SAN DE CADA DIA

SAN ROQUE DE MONTPELLIER . Son pocas las noticias históricas precisas que tenemos sobre su vida. Nació en Montpellier (Francia) el año 1295, de familia noble. Al quedar huérfano de padre y madre, profesó la Regla de la Tercera Orden Franciscana y distribuyó sus cuantiosos bienes entre los pobres. Luego emprendió una vida de peregrino, dedicado a la penitencia y a las obras de misericordia. Cuando la peste se extendió por Italia, recorrió los pueblos aliviando a los enfermos y curando a muchos de ellos. De regreso a su patria, fue atacado por la peste y se retiró a un bosque cerca de Piacenza. Cuando recuperada la salud regresaba a su patria, fue detenido como espía y llevado a prisión. Allí, en medio de malhechores, olvidado de todos, sufriendo lo indecible y confiado sólo en las manos de Dios, pasó los cinco últimos años de su vida. Murió en Montpellier el 16 de agosto de 1327 y pronto se encargó Dios de hacer brillar con prodigios la santidad de su siervo.

Oración: Guarda, Señor, a tu pueblo con bondad, y, por la intercesión de san Roque, líbrale de todo contagio del cuerpo y del espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

ORACION DEL EVANGELIO

Llama mucho la atención,

nos sorprende y nos extraña

que, al grito de la mujer,

Jesús no responda nada.

Como también nos asombra

que se vaya por las ramas,

cuando los doce le piden

la curación inmediata.

La postura de Jesús

en esta concreta causa

refleja la reticencia,

la ambigüedad reservada

que exigían los judíos

frente a la gente pagana.

“Malditos hijos de perra”

con rencor los motejaban.

No querían admitirlos

en la familia cristiana.

Rechazaban sus deseos

y les negaban la entrada.

Pero Jesús no es así.

Por eso, con gozo alaba

la fe de aquella mujer

que el Reino de Dios abraza.

Ha descubierto “otro pan”

que comerá a rebanadas.

No se quedará en “perrito”

que sólo migajas tragan.

Con la fe en Jesús recoge

lo que más necesitaba:

contemplar a su hija sana,

nueva, feliz, liberada.